NE TAN YA HU
El árbol poderoso
comienza en la semilla. Creo sin embargo, que el agua que lo alimenta es como
el olvido, pero que siempre está presente como la profecía de una serpiente a
los cincuenta.
Nutrir al ignorante
para que algún otro día se vuelva hombre nuevamente, acuchille la serpiente del
mal y herede la cultura que tanta falta le hace.
Tiene al final de
cuentas, un corazón ligero y renaciente, es decir, un animal o bestia que asoma
la cabeza por encima de una roca o peña mal nacida.
El árbol fuerte y bien
erguido, hoy comienza a caer y fenecer por seguir los pasos de un ignorante
mayor, el de las barras estrelladas.
Nostalgias diversas y sílabas de niebla acompañan con mayor
frecuencia a estas dos efigies, uno de América y el otro pegado a un Egipto ,
sin comentario.
Difícil descubrir sus
huellas llenas de engaños y mentiras, americanas, eslovacas, checas,
israelitas, etc.,etc., de probabilidad nula, de atribuciones soberbias, pero de
configuración sencilla.
En
fin, cualquier hemisferio puede reprenderlos, sancionarlos y condenarlos a
vivir toda una eternidad bajo los rayos de la oscuridad e ignorancia absoluta
SOBRE UN MURO SIN TON NI SON.
