sábado, 8 de abril de 2017

DE TI MADRE                                 ...

DE TI.
MADRE.

DE TI CUÁNTOS RECUERDOS GRATOS GUARDO.
CARICIAS DE AMOR SAGRADO,
CONSUELO DE TODAS MIS PENAS
Y CONSEJERA DE MIS TROPIEZOS.

CUÁNTAS COSAS QUISIERA
DECIRTE EN TU REGAZO, MADRE;
CUÁNTAS COSAS ME VIENEN A LA MENTE:
BESOS, ALIENTO Y AMOR.

ROSA DE ROSAS,
RACIMO DE FLORES.
ESO Y MÁS ERES TÚ, MADRE.







M
i  niñez.
 Una infancia muy sui generis, es decir, poca diversión, pero cuando estaba con mis
compañeros de escuela, a horas muy determinadas, la gozaba a plenitud.

me divertía mucho jugando con un “jeep”,
al cual jalaba mediante un hilo y lo llevaba de un lado a otro.

A veces, canicas, principalmente con un
amigo colombiano. También me entretenía jugando “balero” o narrando un juego de
fútbol o de béisbol cuando éstos se llevaban a cabo dentro de las canchas del
colegio.












Ahora que menciono colegio, su nombre San
José o La Salle. Allí
aprendí lo mucho o poco que me ayudó para entrar a nivel universitario. En
realidad, la primaria, secundaria y bachillerato fueron etapas que realicé
precisamente en ese centro educativo. Nunca los olvidaré, maestros y amigos de
escuela. Valga la pena mencionar, que antes de trasladarme a Colón, República
de Panamá, en Managua, Nicaragua, estuve cursando el primer grado de primaria
en una escuela Protestante. El poco tiempo que estuve allí, me trae gratos
recuerdos.



V
olviendo a Colón, Panamá, mis estudios
transcurrieron dentro de lo normal. Los hermanos lasallistas nos inculcaban
cómo comportarse ante cualquier situación adversa y siempre, anteponiendo los valores
humanos.
..